BASKETBALL PLAYERS WANTED: Entrevista a Melchor Valle

Hablar de Melchor Valle es hablar de una referencia obligada en el baloncesto regio. Con 22 años al frente de la Prepa 7, y con un estado que le reconoce como el mejor en la historia del nivel medio, esta a punto de la retirada. ¿Podrá vivir lejos del baloncesto? 




Basketball players wanted es una leyenda que cada semestre aparece escrita en los interiores de la prepa 7 en la Colonia Las Puentes, a tan solo unas cuadras de Las Arboledas de San Nicolás de Los Garza.. El anuncio, escrito en una cartulina esta a veces cerca de la puerta de salida, cerca de la entrada al gimnasio, cerca de los baños. Para los cientos de alumnos que pueblan las aulas, el anuncio no pasa desapercibido. Y no es que desconozcan que en la cancha del gimnasio, Melchor Valle, como desde hace 22 años, dirige el entrenamiento de Lunes a Viernes, de 6 a 8 de la tarde. Desde antes de entrar a la Prepa, los adolescentes, aficionados al baloncesto, tienen claro que tendrán una oportunidad de ser parte del equipo de la Prepa 7. Pero a pesar de que el entrenamiento este cargado con 22 elementos, ese letrero seguirá allí por días, por semanas, quizá meses. Melchor Valle no busca a nadie en particular, pero invita a todos. Basketball. Melchor busca a quien desee jugar baloncesto, a quien desee aprender a jugar baloncesto. BASKETBALL PLAYERS. Melchor invitaa todos los jugadores, aunque nunca en su vida hayan disparado a canasta, aunque nunca hayan sido parte de un equipo, aunque midan 1.60 o menos. BASKETBALL PLAYERS WANTED. Melchor entrena duro cada día y sabe que gracias a los letreros, iran, dubitativamente, uno, dos o 10 prospectos a observar. Se quedarán lejos, donde no llamen la atención, donde, a pesar de medir algunos 1.85, pasen desapercibidos. Irán a observar por dos minutos, después cinco minutos, después media hora. Irán uno, dos, cinco días, consecutivos o no, hasta que desearán ser partedel entrenamiento, ser parte del equipo o ser parte del juego. BASKETBALL PLAYERS. Entonces Melchor, como viejo lobo, irá a su oficina por algún silbato, a contestar una llamada, a sacar algunos balones, y su saludo sorprenderá a los furtivos espectadores. BASKETBALL. Los invitará a tomar parte del entrenamiento, no ese día, si así lo quieren, “pero talvez mañana si vuelves con ropa deportiva”. Y escuchará lo mismos pretextos que hace 22 años. “Es que no se jugar”. Eso es lo de menos. Entonces va aregresar el muchacho, al siguiente día, puntualmente, con ropa deportiva y empezará el entrenamiento junto a los otros 15, 20 o 25 muchachos. BASKETBALL PLAYERS. Hará el entrenamiento, algunos acordeones, algunas pruebas físicas. Hará ejercicios de bote, de rebote, de pase. Empezará a escuchar términos (corte-pantalla-pivoteo) que ni siquiera sabían que existían. Y llegará el turno de realizar disparos o coladas. Y fallará su primer tiro, su segundo y varios más, se sonrojará pensando que sus fallos son el centro de atención. Pero solo recibirá apoyo por los demás chicos. Y su octavo, noveno, o talvez su décimo intento atravesará el aro. Una sonrisa de satisfacción se dibujará en el rostro del chico. Y un fenómeno ocurrirá durante los próximos 3 semestres. Ese chico no fallará al entrenamiento en ninguna sola ocasión. BASKETBALL PLAYERS WANTES. El letrero, escrito en ingles, una vez más, ha cumplido su función.
Melchor Valle llegó a la Prepa 7 hace 24 años, y ha trabajado desde el inicio como catedrático en diferentes escuelas de educación primaria y secundaria del estado. En la Prepa 7 pronto tomó el reto deportivo: Dirigió de inmediato a un equipo representativo, pero no de baloncesto, sino voleibol. En 4 semestres, su éxito fue rotundo. 3 títulos, los últimos tres torneos. En su tercer año fue invitado a hacerse cargo del equipo de baloncesto, y no lo pensó dos veces. Pero el baloncesto fue un reto más grande. En su primera temporada, el equipo no pudo terminar con balance ganador, y aunque terminó con marcas positivas sus restantes 43 torneos (hasta 2008), no fue sino hasta el quinto torneo cuando consiguió su primer campeonato. Eso lo deja con 28 títulos de 40 posibles. ¿Y como ha hecho Melchor Valle para conseguir tanto éxito? En teoría simple, trato de conseguir libros y revistas acerca de las técnicas de entrenamiento, encargadas de cualquier rincón imaginable de Estados Unidos. En aquella época (mitad de los ochentas) era una inversión costosa, que pocos estaban dispuestos a realizar, y menos aun tratar de ponerlas en práctica.
EL RETO
Aparece la primera anécdota. Hace años Ernesto Villegas (más conocido como “El Rambo”) entrenador por años de la institución privada Colegio Regiomontano, se atrevió a declarar que nunca, nunca jamás una institución pública iba a poder vencer a una institución privada en torneos oficiales. Si bien es cierto que las instituciones publicas tiene un ralo programa de apoyo para actividades deportivas, lo que suponía que la afirmación de Ernesto Villegas tenía razón de peso, existían excepciones, una de ellas llamada Melchor Valle. “Me costó 6 años. 6 años me tomó armar un equipo tan competitivo que pudiera vencer a las preparatorias privadas. Pero pude hacerlo. Una vez logrado eso, los jugadores sabían que todo era posible. “Indirectamente, Ernesto Villegas fue parte también del éxito de la Prepa7”.

Dejemos atrás los éxitos sonados y conocidos de la Prepa 7 sobre sus rivales en materia de baloncesto(En la foto una generacion que logra los 4 posibles campeonatos). Para que agregar mas, desde la Prepa 1 hasta la 25, pasando por 2 prepas 15 (Unidad Florida y Unidad Madero), por 2 Prepas 23 (San Pedro y Sta Catarina), 2 campus Pablo Livas y 4 campus Álvaro Obregón, dejemos que son 24 prepas aparte de la 7 (con dos campus, Oriente y Las Puentes), pensar que el resto de preparatorias se reparten 16 campeonatos en 22 años, da razón de 0.7 títulos por año, entre todas. En cambio la Prepa 7 gana .63 títulos….por año. Melchor puede contar que tuvo una generación (4 torneos) que no pudo ganar campeonatos (sólo una) así como una generación que pudo arrasar con los 4 campeonatos. A partir de ahí, por cada ciclo (4 semestres), por lo regular la Prepa 7 consigue dos campeonatos, un subcampeonato y alguna eliminación sorpresiva en la primera ronda de postemporada. Pero todo mundo en el ambiente del baloncesto, sabe que la Prepa 7 es una garantía de buen baloncesto,siempre.

VILLAS DE BOTAFOGO
Dejemos de lado los éxitos de la Prepa 7 y conozcamos un poco mas de Melchor Valle y el baloncesto. No todo es prepa 7, ni torneos del Consejo Nacional Media Superior. Muy cerca de su domicilio, Melchor Valle se ha hecho cargo de una cancha pública, mejor conocidas como “Las canchas del Botafogo”. Durante mas de 20 años Melchor ha donado pintura, redes, brochas y las interminables horas acondicionando las canchas, a donde siempre los sábados y domingos por la tarde no faltan alumnos, exalumnos y gente con ganas de jugar unas “retas”. En el lugar, en todo el parque no esta prohibido fumar, pero es una regla no escrita que el que fume será abordado por Melchor. ¿Para que fumas? será una simple pregunta que Melchor les hace a los presentes si los ve con el cigarro encendido. “A funcionado por mas de 20 años. No les ordeno nada. Ellos simplemente apagan el cigarro.” Por esas canchas, ubicadas a unas cuadras a espalda de Soriana Universidad, han pasado varios jugadores profesionales, entre los que destacan Gerrick Rivera y Alejandro Sánchez, asiduos recurrentes cuando la temporada LNBP esta en curso.
EDUARDO NAJERA
En 1994 el entrenador Mike Taylor,(visitar pagina de Mike Saylor) por aquel entonces, asistente de la Universidad de Indiana, fue contratado para dirigir el rumbo de los Tigres, representativo de la UANL. El recién llegado buscó referencias y se sorprendió del currícula exitoso de Melchor Valle, y sin dudarlo dos veces le invitó a formar parte de su staff. Pero Melchor decide quedarse en la Prepa 7. esa fue una de varias veces que Melchor Valle recibre propuestas para trabajar en niveles de mayor jerarquia, o en colegios privados donde la paga iba a ser mejor, pero Melchor estaba comodo dirigiendo a la Prepa 7 y con su trabajo como profesor y director de escuelas primarias y secundarias. Taylor no lo tiene de compañero en la UANL, pero aparte de clasificar a Tigres al CONDE por primera vez, encima de los Borregos del Tecnológico de Monterrey, descubrió el enorme talento de Eduardo Najera, que por aquel entonces media 1.96 y no los 2.04 que ahora presume. Taylor aconsejó a Nájera para dar su talento a valer, y a pesar de entrenar con la UANL, nunca llegó a un acuerdo porque la universidad no le ofrecía garantías de crecimiento como jugador de baloncesto. Taylor lo contacta para que Najera busque una beca en la NCAA, no sin antes pasar contratiempos con el inglés, indispensable para tomar las clases en las aulas de la Universidad de Oklahoma.El paso de Mike Taylor fue efímero, apenas un año, pero en el tiempo que estuvo en Nuevo León, comparte tiempo libre con Melchor Valle, el que incluso le invita a jugar en un torneo local, logrando el campeonato en el gimnasio José Navarro, ubicado en el centro de San Nicolás.
EL LUGAR A DONDE NADIE QUIERE IR
Todas las ligas de baloncesto de Nuevo León se encuentran, tarde o temprano, con una invitación por parte del penal para ir a jugar allí. En ocasiones las ligas mismas invitaban al equipo del Penal como parte de la liga oficial, pero resulta que ningún equipo deseaba visitar el penal, por el ambiente, digamos “pesado”. Por lo regular el equipo del penal ganaba por default, porque los equipos externos rara vez se presentaban. Eso hasta que Melchor Valle se apareció en escena. “Hay muchos papás que se rehúsan a prestar a sus hijos para ir a jugar allí”, declara Melchor. Con algo de ironía declaran, “uno tanto que se esfuerza para que los hijos no acaben allí, como para que vayan por propia voluntad”. Pero Melchor entonces les explica que esas 2 horas que los presos tienen a la semana, son sus únicas, para la mayoría de ellos, en que conviven en área abierta tanto tiempo con sus iguales. Y más importante, todos ellos no pensaban terminar allí. “Tal vez usted, yo, su hijo, mi hijo, termine o terminaremos allí. ¿Si fuera su hijo, no le gustaría que lo visitarán?” Entonces le otorgan el permiso. En el penal Melchor ha hecho un bien invaluable en la comunidad. Una ocasión Melchor se encuentra en la calle a un individuo: “Profesor Melchor, a lo mejor usted no me recuerda, pero yo era jugador contrincante en el Penal. Pasee muchos años allí y no sabe lo que significaba que llegara el día sábado, que era el día que jugábamos contra usted y los muchachos de la Prepa 7. Yo solo esperaba ese día, era el único con diversión.” Otra ocasión, comenta Melchor, encuentra en unas oficinas a otro individuo: “Debía medir casi 2 metros y era fuerte en realidad. Yo estaba sentado esperando a alguien y vi que el iba de paso, pero de pronto se dio vuelta y se encaminó hacia mi con mucha decisión. Yo lo único que pensé era que le iba a dar un patín y me iba a echar a correr. Hasta traté de ver en que dirección era mejor correr. Pero cuando menos intente ya estaba a un metro enfrente de mí. Me dio la mano, me llamó “Profesor Melchor” y articuló palabras, usted no me conoce, nunca me ha visto antes, pero yo a usted si. Yo pasee muchos años en el Penal aquí en Monterrey, pero yo cometí crímenes atroces. A mi no me permitían salir los sábados a jugar con los demás. Yo estaba confinado a mi celda, pero desde mi celda, yo me asomaba siempre para poder ver el partido. Y siempre les iba a ustedes. Esas horas, ese partido, era mi única diversión real. Y le agradezco que usted llevara esos muchacho a jugar allí.” Al decir eso Melchor se encoje de hombros y reconoce que platicar con cada muchacho del penal era, y es, una historia que aprieta la garganta. “Es muy duro. Cada uno de ellos esta arrepentido por estar allí. Supe por mucho tiempo que ellos querían jugar con equipos de fuera, así que me pregunté que por que no y hemos asistido por años."
Melchor Valle de hecho recibió un reconocimiento del mismo Penal por su colaboración. Cuando a Melchor Valle se le diagnosticó un tumor en el estómago hace 5 años, mismo que le hizo adelgazar 30 kilos, Melchor asistía al penal muy desmejorado, y hubo que hacerle cirugía. Antes de entrar al quirófano, decidió despedirse de todos. Incluidos los del penal. “Quería irme en paz con todos. Me preparé por si no despertaba después de la operación. Pero que perdida de tiempo, por que si desperté!” “Al siguiente día de la operación ya estaba comiendo bien, de hecho me comí una cucharada de caldo de pollo. Los doctores no creían que yo tuviera apetito. Pero yo no creía que estaba vivo, y quería aprovechar esta nueva oportunidad al máximo.”
Apenas 3 meses después de su operación, ya estaba dirigiendo a la Prepa 7 y apaleando rivales, pero con humildad. La soberbia produce broncas, peleas, disgustos. He estado participando en brocas fuertes, aunque siempre he salido bien librado. Ahora se que debo controlar eso haciendo relajado el partido para mis jugadores y siendo amigable con el rival. Cuando el partido termina, siempre les digo: “te gané de pura suerte, ya les había dicho a mis jugadores, perdimos, ni modo, párense para saludar, pero cayó la pelota,”. Tu tiraste y tiraste y no cayó, fue pura suerte”.
EL CHICO QUE NUNCA BAJO LOS BRAZOS
Uno de los jugadores que recuerda mucho es Ernesto Rodríguez. “Uno de mis jugadores, Ernesto Rodríguez, estuvo observando, 3 o 4 semanas, hasta que le pregunté, quieres jugar? Si. Vente vamos a jugar. Primero tu y yo. Pero no podía, se caía solo. Se le enredaban los pies. ¿Hay una cancha por tu casa? Si, me respondió, pues ve allá todos los días y practica, tira. Porque este semestre no vas a estar en el equipo oficial. Y eso hizo. Para el segundo semestre, tampoco quedaba en el equipo, pero lo metí porque era bien constante. No recuerdo que haya dejado de asistir a un entrenamiento. De ahí pasó a FIME, donde era titular indiscutible. Después a Tigres y nunca lo sacaban. No había cambio para él. Fue un jugador muy destacado.”
BASQUETBOL EL ULTIMO DIA DEL AÑO Y EL PRIMERO
Melchor Valle es el único que no descansa, pues el último día del año, invita a todos sus alumnos, y a sus exalumnos a terminar el año jugando baloncesto. Ese último día del año se congrega alrededor de 40 alumnos en la Prepa 7 y se ponen a jugar unas 4 horas. “Al día siguiente solo va la mitad, porque están muy aporreados, y claro, por la desvelada.” Los equipos se forman por generaciones y es una buena forma de interactuar y practicar básquetbol.
Melchor esta, dentro de unos meses, por jubilarse, pero después de mas de 400 triunfos con la Prepa 7 (oficiales y no oficiales) por apenas 130 derrotas aproximadamente, el baloncesto le extrañará si decide abandonarlo. No será fácil suplir su dedicación, su entrega, su trabajo. Generaciones enteras suyas han poblado al equipo representativo de la UANL, y esa cantera se verá afectada. Casi se puede asegurar que nunca podrá alejar del baloncesto. Ya sea en la prepa 7 ganando campeonatos, en las canchas del Botafogo, en los partidos duros en el penal o en la práctica de fin de año, el baloncesto estará presente. Tal vez Melchor intente descansar del baloncesto. Pero ojala que el baloncesto no pueda descansar de Melchor.


"Considero que el maestro Melchor Valle es exitoso, no porque no tomó un nuevo reto, sino porque construyó un nicho y un ambiente donde puede trabajar para ser quien él desea. Ese sí es un reto, y lo ha superado por años."
-Felipe Montes, autor regiomontano de los libros El Enrabiado y el Evangelio del Niño Fidencio, entre otros. 


Melchor Valle es uno de los más reconocidos entrenadores en el estado de Nuevo León, y uno de los más comprobados formadores. Y como persona, dentro y fuera de la duela, irrepetible.


Este artículo apareció en www.regiobasket.com en Junio 2008



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