Libros sobre Baloncesto: Dejen jugar a los niños

Bob Bigelow fue un escolta espigado de dos metros que jugó 96 partidos en la NBA en cuatro años. Tras su retiro de las canchas, emprendió una cruzada sobre baloncesto de desarrollo en las categorías infantiles que le han llevado a publicar un libro impactante. Lets the kids play.




Los promedios de su carrera fueron bastante tímidos, 2.5 puntos, 1.2 rebotes y 0.4 asistencias en 8.1 minutos por partido entre los Kansas City Kings, Boston Celtics y San Diego Clippers. No era la época para un guardia tirador blanco de dos metros (75-79). Alcanza a jugar en una liga emergente, la AABA, logrando 22.7 puntos con el Carolina Lightning por diez partidos.

Pero su mira estaba clara. Se enfocó con firmeza en promover una cultura en la formación de los niños y jóvenes. Su lema era que el niño debe de divertirse aprendiendo los fundamentos, dejando de lado la competencia, tan propia de los adultos. Le deja una amplia responsabilidad a los entrenadores y un gran peso a la familia. 

El libro hace hincapié en que los fundamentos deben aprenderse de menor a mayor dificultad. Pero el reto real es convencer a las madres y padres que no deben condicionar el éxito con los partidos de los niños: "Si no metes dos o tres canastas no podrás jugar juegos de video", "Si tu equipo no gana no te llevo a McDonals" y así por el estilo. 

"Los niños deben de encontrar en el juego y los entrenamientos divertidos para que ellos se puedan interesar y regresar al día siguiente a la práctica del equipo. Deben de aprender los fundamentos del juego, pero a manera de juego y sin presionarlos".

También hace enfasís en lo erronéo de los entrenadores en llegar con los pizarrones y tratar de ensayar jugadas a los 6 años. En esas edad lo importante es ubicarlos en la cancha, darles la base del bote y pase en toda la cancha y el tiro cerca de la canasta. Es muy complicado y estresante a esa edad que un niño tenga una obligación en la cancha. Las jugadas ni siquiera las entienden. 

Bob ha sido entrenador, conferencista y promotor de vida sana. Sus clínicas de baloncesto le han llevado a dar casi 3000 clíncas y a visitar más de 20 países, entre ellos Canadá, España, Brasil, Rumania o México por citar algunas. El libro tiene una página web: VISTAR. 

Bigelow inició jugando en las calles en su pueblo natal en Masachussets, pero no jugó baloncesto formal hasta su primer año en preparatoria. Como ejemplo de buenos padres que dejaban formarse a sus hijos estaban a los padres de Michael Jordan. No se entrometieron con su juego ni cuando fue cortado en Preparatoria. "Lógicamente era doloroso para él, pero como padres no sabíamos si tratabamos de infuir en las cosas infuiría positivamente o negativemente en él. Así que estuvimos cerca de él pero se dejó que él tomara sus propias decisiones. Si le hubieramos exigido, lo habríamos arruinado", palabras del padre de Jordan.

Libro: Just lets the kids play
Autores: Bob Bigelow, Tom Moroney y Linda Hall
Editorial: Healt Comunnications Inc, 3201 S.W. 15th Street, Deerfield Beach, Florida 33442-8190
Contenido: 10 Capítulos, 335 páginas.
Costo Apróximado: 13 dólares.
Idiomas: En inglés.
Recomendable: Pára coordinadores deportivos, departamentos atléticos, maestros educación física, entrenadores, jueces deportivos y padres de familia. (*****)
Información en la Web: Visitar

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