Kyle Korver va por el récord de tres puntos de Dana Barros: 89 partidos anotando un tiro de tres puntos.

(27/11/2013). Kyle Korver inició su carrera hace once temporadas en la campaña 13-14 en Philadelphia, y siempre ha sido un tirador destacable desde la triple distancia. Tiene un promedio de vida de .421 desde esa distancia y acumula 1361 tripes en 753 partidos, un promedio de 1.8 por partidos. En su trayectoria promedia 9.7 puntos, que incluye lapsos en Philadelphia Sixers (03-04 a mitad de 07-08), Utah Jazz (mitad de 07-08 a 09-10), Chicago Bulls (10-11 y 11-12) y ahora Atlanta Hawks (12-13 y lo que va de la campaña 13-14).

En la campaña 12-13, Korver encestó un triple en cada partido, excepto el primero, que terminó 0-2 en esos lanzamientos. De ahí en adelante encestó cada noche cuando menos uno. Jugó 74 juegos

En esta campaña lleva 15 partidos encestando desde la triple distancia, en un arranque fabuloso, que incluyó un partido con 6 de 6 ante los Lakers y 38 de 76 triples (.500). Esta disparando a razón de 2.8 triples por encuentro.

Kyle Korver esta a un triple de empatar a Dana Barros en el récord de 89 triples consecutivos, y a dos partidos de puntuar una nueva marca. La empresa no es pequeña y tendrá mucha más presión encima, pero cuando los Hawks enfrenten a los Houston Rockets, el 27 de Noviembre, sabremos si hay un nuevo nombre que se encarame al olimpo de las marcas en la NBA, o Kyle Korver se queda a las puertas del mismo, a las puertas de la marca de Dana Barros.


¿CÓMO FUE QUE DANA BARROS ANOTÓ UN TRIPLE POR 89 PARTIDOS SEGUIDOS?


   Dana Barros tuvo un inicio de carrera muy lento. Promedió 9.7 puntos por juego con Seattle y dado los talentoso bases que había en el equipo en ese entonces (Gary Payton, Nate McMillan), Barros, originalmente contratado como guardia armador, tuvo que moverse de posición, a guardia tirador, un pequeño problema para quien mide 10 centímetros menos de lo que mide en promedio un escolta en la liga. Barros, de 1.81 metros, logró convencer a sus entrenadores universitarios de dejarle jugar de shooting-guard. Y sus 19.6 puntos por juego y su eficiencia de 43 por ciento desde el arco de los tres puntos le abrió una posibilidad en la NBA.

   Pero su coach en Seattle no se animaba a tener de titular un guardia anotador tan bajo y de apenas 74 kilos. Y como movedor sus habilidades en el bote no eran tan convincentes como para desplazar a Gary Payton o a Nate McMillan. Así que se tiene que conformar con un modesto papel como provisión en el banquillo profundo detrás en la alineación de escoltas de Ricky Pierce y Eddie Johnson. Durante cuatro años como banquillo en Seattle encestó sólo 2,360 puntos en 291 partidos (Un promedio de 8.1 puntos por juego), pero desde su reducido papel llamó la atención de la liga en la temporada 91-92, terminando como el lider de toda la NBA en porcentaje, superando apuradamente en su último partido del año a Jeff Hornacek y Drazen Petrovic.

   Pero luego de cuatro años en Seattle, era evidente que el club no hallaba acomodo para él en el cuadro titular y pronto se vio volando a Philadelphia para jugar con los Sixers. Ese fue uno de los días más felices de su existencia. Si bien era olvidado en lo profundo del banquillo en Seattle, sería todo lo contrario en Philadelphia, donde tuvo la oportunidad de jugar los minutos que ansiaba. Pronto se encontró como la principal arma de Philadelphia y promediando mas de 20 ppj y siendo llamado para participar en el Juego de Estrellas. Y todavía mejor, de pronto fue cambiado a Boston y tuvo la oportunidad de jugar en casa, en Boston, de donde era originario. Fue tanta su emoción de jugar con los Celtics que, si bien ya era conocido por su capacidad para encestar triples, nunca lo hizo mejor que en la frontera de los torneos de 94-95 y 95-96. Barros inició una racha de anotar al menos un tiro trillizo por juego el 22 de Diciembre de 1994, y su excelente nivel de acierto lo acompañó hasta el 10 de Enero de 1996 contra los Kings de Sacramento, partido que Boston ganó 113-104. Ningún otro jugador había hecho lo que Barros: Encestar consecutivamente en  89 partidos  al menos un tiro de tres puntos, una marca equivalente a una temporada completa y 7 partidos con una excelente puntería. Para lograrlo, Barros continuó con sus aciertos a pesar de su traspaso de Sixers a Celtics, y aunque su promedio de puntos descendió de 20 puntos a 13, Barros utilizó 793 ensayos de triples entre los dos torneos, acertando 347, para una envidiable eficiencia de .438, marca que ya quisieran lograr otros jugadores pero en tiros dobles. Con sus 89 aciertos en juegos consecutivos, dejaba la marca de 79 de Michael Adams en la segunda posición.

Fin de la racha: Nacimiento de un récord

   La fecha en que su racha fue cortada fue el 12 de Enero de 1996, cuando Boston enfrentaba a New York. John Starks y Derek Harper, los guardias titulares, junto con Hubert Davis desde la banca terminaron 4-12 en triples y estuvieron lo suficientemente pendiente en la defensa que provocó que Barros no pudiera embocar un sólo triple en los 48 minutos del partido. Intentó nueve. No había fallado en anotar al menos una canasta desde la barrera de los tres puntos desde el 23 de diciembre de 1994.

   Nueva York ganó 105-92 tras los 37 puntos de Patrick Ewing y los 21 de Anthony Mason. Dino Radja de Boston terminó con 24 puntos, pero se fue con un prosaico porcentaje en triples: 2 de 11. Barros intentó desesperadamente en los minutos finales encestar el triple que continuara su racha, pero fue le fue imposible. Terminando el partido estaba algo abatido. Pero al mismo tiempo, apenas comenzaba la fecha en que había que seguir el récord, que al menos ha durado una década intacto.

Talentoso

   Dana Barros terminó su carrera con 1,090 triples convertidos con 2,652 intentos para un promedio de .411, un porcentaje mejor que el de Reggie Miller (.398) y Dale Ellis (.403), los más conocidos y prolíficos tiradores de tres puntos en la historia de la NBA. Participó en 14 temporadas, 4 equipos, y 850 partidos, promediando 10.5 puntos, 1.9 rebotes y 3.3 asistencias  en cada encuentro.

 Los récords están hechos para romperse, pero el de Dana Barros vaya que requiere de minuciosidad. Se necesita embocar el disparo con mayor dificultad del baloncesto, durante 90 partidos consecutivamente. Pero, por lo pronto, Kyle Korver puede encontrarse con la historia esta noche.

Frank Bermúdez Sigueme en twitter @frankbermudezz

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